Aun  tomando todas las precauciones posibles, la practica del shibari no deja de entrañar ciertos riesgos físicos por lo que no está nunca de más que junto a nuestras cuerdas y tijeras de seguridad incluyamos un pequeño botiquín con el que poder paliar en la medida de lo posible las consecuencias de cualquier posible y nunca deseado accidente. 

Yo siempre recomiendo utilizar Árnica (en forma de gel homeopático) aplicándola sobre las zonas que van a ser apretadas por las cuerdas antes y después de la sesión, ya que aparte de sus propiedades curativas, tiene un interesante efecto preventivo evitando la aparición de hematomas

Su principales propiedades son incrementar la circulación sanguínea local, calmar el dolor y mejorar la debilidad muscular y nerviosa

habitualmente se utiliza como

  • Estimulante eficaz en inflamaciones locales por contusión o reumatismo
  • Eficaz para la eliminación de derrames internos y en hematomas cutáneos post traumáticos
  • Va muy bien en casos de entumecimiento general causados por tener que adoptar mucho tiempo la misma postura
  • Alivio el dolor muscular tras un gran esfuerzo

Precauciones: no aplicar nunca sobre heridas abiertas, ya que es muy irritante y en grandes concentraciones puede resultar toxica

La árnica se comercializa en varias presentaciones: cápsulas, gel y tinturas en homeopáticas siendo común encontrarla en farmacias y establecimientos de salud natural. La más practica para el uso que nos interesa es el gel, que permite aplicarla directamente sobre las zonas que nos interesan